domingo, 11 de marzo de 2012

Sensaciones

Las palabras salen de mi frágil bolígrafo a pausas cortas y tirantes. Intento plasmar las sensaciones que no se pueden plasmar en una hoja de papel. Voy dando tumbos por los márgenes y apenas caigo en un sórdido punto final cuando me doy cuenta que no he escrito absolutamente nada.

Nada...

Solo poesía.



Foto de José Luis Sandoval

 

sábado, 10 de marzo de 2012

Moebius

Esta mañana, a los 73 años ha muerto Jean Giraud, alias Moebius: un grande de la historieta europea y mundial. Su estética revolucionó no solo el mundo del cómic sino al propio mundo del cine. Solo hay que comparar la escenografía de "Blade runner" y "Alien" (en la que participó en la preproducción) con "El incal", una de sus obras maestras. Capaz de evolucionar del realismo más puro con el Teniente Blueberry a las imágenes oníricas de El incal, los ojos del gato o El mundo de Edena.

[caption id="" align="alignnone" width="258" caption="Escena de uno de los cómics de Blueberry"][/caption]



[caption id="" align="alignnone" width="195" caption="El incal"][/caption]

Fue el que me abrió la mente y desarrolló mi imaginación con Los mundos de Edena. Una fantasía onírica que animo a descubrir y adentrarse en ella, a pesar de que en ocasiones resulte confusa y excesivamente imaginativa, una verdadera obra de arte.

Hasta siempre maestro.



 

viernes, 9 de marzo de 2012

Rutinas

Caminaba de un lado al otro del andén a pasos largos y lentos, esperando a que el indicador que colgaba sobre mi cabeza indicara que el tren ya se acercaba. Escuchaba la radio. Sonaba "Dancing in the dark" de Springsteen. La caras se veían tristes y somnolientas, expectantes como si estuviéramos en el rodaje de una película en la que estuviera a punto de suceder algo dramático o extraordinario. Pero el tren llega y nada ocurre. Frena, abre sus puertas, entramos. Me siento frente a una chica joven, de rasgos suaves, pelo corto, gafas negras de pasta. Nos sonreímos.

Nada más sucedió.

jueves, 8 de marzo de 2012

Día de la mujer

Hoy solo voy rendir homenaje a todas las mujer que a lo largo de la historia han sido discriminadas y minusvaloradas por el poder patriarcal. Que ojalá que no debiera existir un día para recordarnos que aun falta demasiado para la igualdad.

Y como, a veces, una imagen vale más que mil palabras dejo la reflexión de ese genio que es Forges.



 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mis 5 sitcoms favoritas (sin orden de relevancia...)

Roseanne (1988-1997) ABC. 9 Temporadas

Una de las primeras series en retratar una familia de clase media americana. Y una de las primeras en incorporar el drama. Y lo hace sin estridencias, como algo natural. Una maravillosa disección de las pequeñas tragedias y los pequeños logros que suceden en cualquier núcleo familiar. Lástima que las últimas temporadas fueran fagocitadas por  el ego de la protagonista Roseanne barr y la serie terminara en un psicodélico y vergonzante final.







Seinfeld (1990-1998) NBC. 9 Temporadas

Con personajes icónicos (Constanza, Elaine, Kramer, el propio Seinfeld), escenas que aun se recuerdan por toda la red (probad a buscar "sopa nazi" en google) o capaz de hacer subir vertiginosamente las ventas del caramelo Pez  por ser protagonista de uno de los episodios rompió los moldes de la comedia en la televisión. Y lo hace sobre lo cotidiano, sobre lo absurdo del comportamiento humano, sobre nosotros mismos. 







Louie (2010- ) FX. 2 Temporadas

La última en llegar y aun en antena. Heredera de Seinfeld y Curb your enthusiasm (serie que continúa la anterior, protagonizada por Larry David co-guionista y productor de Seinfeld y más irreverente y de idéntica calidad) da una vuelta de tuerca y hace que reflexionemos sobre la miseria humana partiendo de la propia comedia. Porque cuando Louie (otro cómico que se gana la vida haciendo monólogos) se baja del escenario nos muestra el lado cruel y oscuro de la realidad. Sus miserias, su lucha por seguir adelante, su humanidad.







Frasier (1993-2004) 11 Temporadas

Para mí la TSNR (tensión sexual no resuelta) mejor llevada de la televisión. Desde el primer capítulo sabemos que Nails se enamora perdidamente de Daphne, pero no será hasta mucho más adelante (en la sexta o séptima temporada no recuerdo bien) no se culminará su amor. Y todo sucede de la forma más sutil y progresiva posible. Con uno de los personajes más divertidos y especiales de la historia televisiva sin aparecer en pantalla ni una sola vez: Marice, la esposa de Nails.

El mejor spin-off de la televisión.







 

The Simpsons (1989- ) 24 Temporadas

Porque sí. Porque es "la serie". Recién cumplidos los 500 episodios poco se puede decir que no se haya dicho ya. Se podría decir que es el símbolo de toda una generación, casi de toda una época. Hoy no se puede decir que eres realmente importante hasta que no salgas en Los Simpsons. Profunda, irreverente, cómica, referencial...

Maestra.







 

domingo, 4 de marzo de 2012

Momo (o la extraña historia de los ladrones de tiempo y de la niña que devolvió el tiempo a los hombres) (1973), Michael Ende

Fue hace ya 36 años que apareció esta historia. Pero creo que aun no hemos aprendido demasiado de ella. Para quien quiera escuchar(o leer en términos estrictamente exactos) les contaré que sucede en una de esas ciudades cada vez más grandes, cada vez más pobladas y cada vez más solitarias.

Sucede en un apartado suburbio de esa gran urbe, habitado por gente humilde y cordial. En ese suburbio descansan las antiguas ruinas de un antiguo anfiteatro y bajo él, en una de sus cámaras medio derruidas por el paso de los siglos, vivía Momo.

Y es Momo, pequeña y bastante flaca, de una edad indefinida desde los siete a los trece años, que casi siempre iba descalza y que tan solo poseía nada más que lo que le regalaban o lo que encontraba por ahí, la protagonista sobre la que gira todo el sentido de la historia.

No obstante, claro está, están los hombres grises. Siempre en traje, corbata y maletín en mano; con un cigarrillo entre sus labios y el único deseo de consumir todo el tiempo de los hombres...

[caption id="" align="alignnone" width="270" caption="Los Hombres grises"][/caption]

Pero en su ayuda estará la tortuga Caisopea, siempre lenta aunque segura, y el maestro Hora, el guardian del tiempo.

Reflexión sobre el valor de las cosas, del cada vez más perdido arte de escuchar, del poder de la imaginación, de la libertad de ser uno mismo...



Fragmento:

- ¿Te gustan los acertijos?- le preguntó, como quien no quiere la cosa, mientras seguían su camino.

- ¡Sí! ¡Mucho!- contestó Momo-.¿Sabes alguno?

- Sí-dijo el maestro Hora, mirando sonriente a Momo-, pero es muy dificil. Muy pocos saben resolverlo.

- Eso está bien-dijo Momo-, así me lo aprenderé y se lo repitiré más tarde a mis amigos.

- A ver si lo adivinas- contestó el maestro Hora-. Atiende:

Tres hermanos viven en una casa:

son de veras diferentes;

si quieres distinguirlos,

los tres se parecen.

El primero no está: ha de venir.

El segundo no está: ya se fue.

Sólo está el tercero, menor de todos;

sin él, no existirían los otros.

Aún así, el tercero sólo existe

porque en el segundo se convierte el primero.

Si quieres mirarlo

no ves más que otro de sus hermanos.

Dime pues: ¿los tres son uno?,

¿o sólo dos?, ¿o ninguno?

Si sabes cómo se llaman

reconocerás tres soberanos.

Juntos reinan en un país

que ellos son. En eso son iguales.

sábado, 3 de marzo de 2012

Claves de la sitcom americana

Hoy voy a hablar sobre lo que caracteriza a toda sitcom americanas.


1. Duración


Cada capítulo está comprendido entre los 21-22 y los 28-30 minutos, aunque son mayoría las de menor duración. Eso sí, sea cual su duración todos los capítulos tendrán la misma (excepto los especiales de navidad o Hallowen en ocasiones).


2. Escasos escenarios


Las sitcom se sustentan sobre dos-tres escenarios alrededor de los cuales gira toda la acción. Por ejemplo en “Friends” los distintos arcos argumentales se sitúan entre la casa de Mónica, la casa de Chandler y Joey y el “Central Perk”. Esto no quiere decir que existan múltiples escenarios a lo largo de la serie, sin embargo estos son puntuales, solo aparecen para situar una determinada historia. No ocurre así con los escenarios fijos que cumplen la función de situar al espectador y tomarlos como referencia, como un lugar conocido que siempre asociarás a la serie.


[caption id="" align="alignnone" width="259" caption="Chandler, Ross y Joey en el Central Perk"][/caption]



3. Personajes planos


La sitcom debe ser un mundo aislado y perfecto y como tal su personajes también deben ser, en cierta forma, aislados y perfectos. Dicho de otro modo, los personajes no evolucionan a lo largo de toda la serie. Seguirán siendo los mismos tanto en el primer capítulo como en el 64. Por supuesto les pasan miles de cosas pero en esencia no cambian puesto que están anclados a esos escenarios fijos de los que no pueden escapar.


4. Estructura narrativa 


Al igual que cada serie tiene idéntica duración, también tienen idéntica estructura narrativa en cada episodio. Lo habitual es que se desarrollen dos arcos argumentales, dos historias en la que una lleva el peso del episodio y otra secundaria que actúa como vía de escape y que normalmente es la más cómica. También pueden desarrollarse tres, o solo una. Las variaciones son innumerables, pero siempre se procurará seguir el mismo esquema para que, una vez más, el espectador la reconozca, sin sorpresas. Una de las más rígidas y evidentes que recuerdo es la de la serie "Padres forzosos", que se repetía como un calco.


5. Tensión sexual no resuelta


Hago un punto más con este recurso narrativo, el más utilizado a lo largo de la historia, no solo de las sitcom, sino del cine y la televisión y es el que hace que avance y perduren la gran mayoría de series y películas. Consiste, brevemente, en el chic@ quiere a chic@ pero uno de ellos no le corresponde. Así, siempre existirá ese transfondo amoroso, esa "tensión sexual" entre dos de los protagonistas. Para muchos guionistas (y para todos los productores...) es un recurso imprescindible para el éxito de la serie. Aunque también hay que tener cuidado pues si se abusa de él puede volverse en tu contra y el espectador se canse de esa tensión sin que suceda nada entre ellos dos. Pero si se lleva con maestría puede ser el motor que lleve al éxito de la serie.


Claro que no todas las sitcom cumplen con estos cinco puntos, pero al menos todas sí comparten con alguno o algunos de ellos. Y, como no, están las que rompen con las convecciones y  sobresalen de la media. Pero de eso hablaré otro día.

viernes, 2 de marzo de 2012

Pasos al frente

  Un antiguo filósofo griego dijo alguna vez que en la vida existían dos opciones: descansar o ser libre. En mi caso estuve derrumbado sobre un sillón la mayor parte de mi vida, aunque creo que más bien por inercia que por servilismo. Era mucho más cómodo desaparecer entre mi mundo, que enfrentarme a la ingratitud de la sociedad. Siempre disfruté más jugando solo que con cualquiera de mis escasos amigos. Se entrometían en mis silencios y mis batallas de soldados de juguete. Pero debía convivir en sociedad y si me apetecía jugar solo con mis juguetes y mis libros, se colgaba la etiqueta de tímido y reservado. Quizás fuera cierto aquella distinción, aunque tal vez no dejaran expresar mi verdadera identidad.


  Pero decidí ser libre. Como dijo Borges, un mañana te levantas y descubres realmente quien eres. Aún no he descubierto quién soy, pero de lo que sí estoy seguro es de quién no soy. Desde el momento en que deje de escribir esta entrada intentaré, en la medida de mis posibilidades y las de la sociedad, no encarnar más otro personaje.


jueves, 1 de marzo de 2012

Pildoras azules (2001), Frederick Peeters

Frederick va enumerando entradas del diccionario hasta que llega a la que busca: discordante. En voz alta lee la definición para Cati, que esta asomada al balcón. La busca porque el médico les ha dicho que son una pareja "discordante" y no sabían exactamente a qué se referían. Parece ser que no era algo bueno. Pero Frederick sale al balcón, se asoma junto a Cati aun resoplando y maldiciendo a los médicos. Cati le mira fijamente, le abre una enorme sonrisa y le dice: "te quiero".

 

Este podría ser el comienzo de una historia de amor  cualquiera de una pareja cualquiera salvo por el hecho de que Cati y su hijo de tres años son seropositivos.

Leí "Pildoras azules" al poco de que saliera, hace ya varios años. En aquella época compraba bastantes tebeos (o cómics o novelas gráficas, que cada uno escoja la denominación) y solía guíarme por los blogs de referencia sobre este mundillo. Sin embargo, descubrí esta obra casi de casualidad, cuando repasaba de un vistazo la portada de los nuevos títulos que se mostraban como maniquíes sobre la repisa de una famosa tienda de cómics de Madrid. En la cubierta, un sofá navegaba a la deriva con una pareja sonriente sobre un mar azul agitado.



La historia se dibuja con lineas muy sencillas, agradables y claras. Solo dibujando lo imprescindible para transmitirnos la emoción en cada viñeta (con esos característicos ojos grandes, de pupilas enormes, que lejos de caricaturizar al personaje hace que empaticemos aún más con él).

Es una obra que pertenece a ese indefinido género que se denomina autobigrafía de ficción. No porque lo que se cuente en sus páginas sea mera inventiva sino por desfragmentar la realidad hasta tal punto que carezca de importancia si lo que nos cuentan sea ficción o no. Como tal autobiografía se nos presenta, al poco de comenzar la historia, a un Peeters enfrascado en la realización de un cómic, el mismo cómic que leemos en ese preciso instante, advirtiéndonos que lo que leemos son una especie de memorias sobre uno de los acontecimientos más importantes de la vida del autor: el descubrimiento del amor de su vida y de las dificultades para sacar adelante esa relación.

Peeters podría habernos llevado por la senda del dramatismo. Dibujar un paisaje gris, incluso moralista. Pero, en cambio, nos relata la historia con sencillez y sin ningún tipo de autocompasión ni tragedia. Nos muestra lo cotidiano: las dudas, los miedos, la ansiedad ante lo desconocido. Desnuda su intimidad con una valentía desgarradora, sin pudor. Como se enfrenta al hecho de que jamás podrá tener una sexualidad normal, el pánico cuando algo sale mal y la terrible incertidumbre hasta que el médico te comunica que todo está bien.



Pero más allá de la enfermedad, es una historia de amor. Una gran historia de amor. Una de las más bellas que he leído en mucho tiempo.